La respuesta a esta pregunta es sí, y así lo está demostrando el proyecto EINSTEIN, un proyecto financiado por la Comisión Europea de cuatro años de duración liderado por TECNALIA. EINSTEIN corresponde a “Effective INtegration of Seasonal Thermal Energy Storage Systems IN existing buildings” (Integración efectiva de sistemas de almacenamiento térmico estacional en edificios existentes).

EINSTEIN está demostrando la viabilidad de utilización de un sistema de almacenamiento estacional de calor, que almacena el calor de los meses más calurosos del año para utilizarlo en los más fríos. El calor que el sistema almacena procede del calor captado por colectores solares para calefacción instalados en los edificios. Este calor “sobrante” se obtiene fundamentalmente en verano, pero también en primavera y otoño, y se almacena en un gran tanque de agua caliente, perfectamente aislado. En la época invernal, se utiliza para la calefacción o para suministro de agua caliente (lo que se conoce como ACS – Agua Caliente Sanitaria). El sistema es aplicable tanto a edificios en rehabilitación como, lógicamente, a edificios nuevos.

El sistema desarrollado se está comprobando en la Antigua Papelera de Deusto, un edificio de 1.050 metros cuadrados, gestionado por el Ayuntamiento de Bilbao, un espacio de oportunidad para Zorrozaurre para dinamizar actividades empresariales, en el ámbito de las industrias creativas, preferentemente. La instalación de almacenamiento estacional se combina con una caldera existente de gas natural, y ambos sistemas están conectados al sistema de calefacción por suelo radiante. En este edificio no hay consumo de ACS. Los días 9 a 11 de Diciembre se celebra en TECNALIA la reunión final de EINSTEIN en la que se visitará este edificio, utilizado como demostrador.

En el almacenamiento, la temperatura del agua del tanque puede alcanzar hasta un máximo de 85-90 ºC, al final de la temporada de carga de calor. Esta suele ser en los meses de octubre o noviembre, dependiendo de la radiación solar del año. A partir de este momento y a medida que se va utilizando esta “inmensa cantidad de calor almacenada” la temperatura del agua va lógicamente menguando. El sistema no utiliza el agua caliente almacenada en sí misma, este es un circuito cerrado que cede su calor al sistema de calefacción del edificio.

Cuando la temperatura del agua almacenada baja por debajo de 40-45 ºC no puede usarse directamente en el suelo radiante, utilizándose como entrada para una efectiva bomba de calor agua-agua que eleva la temperatura del agua del sistema de calefacción. Cuando el calor almacenado se agota, al llegar a 15-20 ºC, se utilizan las calderas de gas natural del edificio, quedando el depósito de calor en espera de que vuelva a salir el sol.

Además de la Antigua Papelera de Deusto, en el marco del proyecto, se ha realizado una instalación similar aunque algo mayor en un hospital de Varsovia. En este se ha instalado una bomba de calor desarrollada por otro participante en el proyecto que permite trabajar a mayores temperaturas que las bombas de calor convencionales.

Adicionalmente el proyecto ha contemplado el desarrollo de herramientas de cálculo para este tipo de instalaciones

http://www.tecnalia.com/es/energia-medioambiente/noticias/ies-posible-almacenar-el-calor-del-verano-para-usarlo-en-invierno.htm